El desarrollo de infraestructura de las redes académicas en Latinoamérica y el Caribe durante los últimos 15 años ha permitido la conexión entre instituciones de educación superior y centros de investigación, con otras similares en todo el mundo. A su vez, este proceso también ha generado nuevos conocimientos, innovación y la posibilidad de que investigadores en distintas áreas del saber desarrollasen proyectos científicos y artísticos de forma cooperativa e interdisciplinaria.

(Por Martha Ávila, CUDI) Una vez más la colaboración entre redes demuestra los usos de la tecnología en beneficio de la investigación, educación y divulgación de la ciencia, esta vez de la mano de VC-CUDI, conózcalo en
17 de agosto, 2017: los científicos del mundo que estudian el Universo presencian y analizan en línea y en vivo un evento histórico que marcará un antes y un después en la forma de comprender el estudio y desarrollo de la Astronomía. La noticia se difunde en todo el mundo el día 17 de octubre, y en nuestras casas y oficinas, en el transporte público o en las calles, vemos en nuestros televisores, dispositivos móviles y computadoras, la recreación de la fusión de dos estrellas de neutrones ocurrida hace 130 millones de años en NGC 4993, la mayor de las galaxias de la constelación de Hidra. Catalogado como cataclísmico, lo alucinante y el por qué de la revolución mediática y científica de este fenómeno astronómico está en el hecho de ser el primero en la historia que se ha podido registrar, ver y escuchar de forma simultánea gracias a los telescopios, radiotelescopios,detectores de ondas gravitatorias y las redes avanzadas de Internet -como RedCLARA y GÉANT, a nivel regional- que permitieron el trabajo colaborativo de casi un centenar de centros astronómicos, laboratorios y universidades, y más de tres mil investigadores, que desde todas las latitudes del mundo contribuyeron en el magno estudio.