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Memoria Institucional RedCLARA 2019

RedCLARA: La red de redes académicas latinoamericanas.

Carta del Presidente saliente del Directorio, Carlos Casasús



Queridos amigos y compañeros de CLARA:

Escribo estas notas durante la cuarentena del coronavirus. Estoy encerrado precisamente en Valle de Bravo, el pueblo mágico donde un 10 de junio de 2003, con un gran espíritu  emprendedor, firmamos los Estatutos de la Cooperación Latinoamericana de Redes Avanzadas.

Les comparto unas fotografías:

 

Recuerdo con nostalgia aquella tarde. Se nos fue el tiempo volando en apasionadas discusiones y nos retrasamos en llegar al restaurante donde celebraríamos la cena del evento. La patrona del local, amiga de muchos años, me reclamó la demora. Sin pensarlo mucho y con el orgullo de haber hecho algo importante, le dije: “Perdón, pero estamos cambiando el mundo”.

A la luz de los años estoy convencido, más que nunca, de la relevancia del proyecto que iniciamos. En especial, para afrontar los duros tiempos que vienen.

Para mi hay tres ideas fundamentales que han guiado nuestro esfuerzo.

La primera idea era implementar una red académica de Internet avanzado que conectara a nuestros países y a éstos, con las demás redes académicas del mundo. Los que concurrimos a Valle de Bravo, éramos todos enamorados de las tecnologías de la información, pero sólo imaginábamos su potencial. Era necesario demostrar que estas tecnologías maravillosas podían lograr la cooperación para la ciencia, la investigación y la educación superior. Que podíamos acercar a nuestros estudiantes y científicos, recursos académicos sin que tuvieran que asistir a las instituciones de élite en que se generaban. Que podían utilizar instrumentos científicos únicos en cualquier lugar del mundo y que podían formar equipo con los académicos e investigadores más capaces de cualquier institución. Había que implementar la infraestructura y la tecnología necesaria.

La segunda idea fue lograr un proyecto latinoamericano. Los que habitamos esta región maravillosa del mundo, nos sentimos identificados por nuestras raíces en una fraternidad que no existe en otras geografías. Compartimos valores y culturas que nos unen en un mundo diverso, complejo y amenazante. En CLARA nos empeñamos en incorporar a todos los países de la región y hemos logrado que esta visión prevalezca a pesar de múltiples dificultades financieras y políticas. Lo que hemos logrado es motivo de orgullo. CLARA es garbanzo de a libra en nuestra América Latina.

La tercera idea es la de un proyecto cooperativo. En los años que lleva CLARA de existir, se han acentuado los problemas de una sociedad que mandata la competencia y el lucro como valor fundamental. A pesar del acelerado desarrollo económico que ha experimentado el mundo, las sociedades que basan su desarrollo en la competencia asumen que todos jugamos en una situación de escasez, donde no existen bienes suficientes para todos y tienen que haber ganadores y perdedores. Esta manera de pensar nos ha llevado a una situación en que los agentes económicos exitosos tienen cada vez más y los más necesitados no avanzan.

Sin embargo, las nuevas tecnologías han demostrado que bienes como el conocimiento no se agotan y que puede servir a muchos, sin quitarle nada a los demás. Hay cada vez más conciencia de que no es necesario que lo que unos ganan otros lo pierdan, sino que vivimos en un entorno en que cuando cooperamos, ganamos más. En CLARA muchos trabajamos por el puro gusto de participar en un proyecto importante; nos ayudamos unos a otros y nuestra organización ha sido un ejemplo vivo de esta actitud, donde “No es lo que importa llegar solo ni pronto sino llegar con todos y a tiempo”.

Me ha tocado el privilegio de presidir el Consejo Directivo de CLARA en tres ocasiones. Hemos tenido que esquivar escollos y surcar tempestades y la nave sigue adelante.

Una de mis grandes satisfacciones al pasar la estafeta, es el haber formado parte de un gran equipo humano que ha hecho realidad estas ideas fundamentales que teníamos al emprender el viaje y que deberán seguir siendo brújula que nos marque el rumbo en los momentos duros que sin duda nos tocará vivir.

¡¡¡Gracias a todos!!!

Carlos Casasús